Hoy venimos juntos, con alegria y gozo, para honrar a Nuestra Madre en el Cielo, Nuestra Senora de Guadalupe, que nos dice a cada uno de nosotros: “Yo soy tu Madre Piadosa.” “No tengas miedo. No soy yo, su Madre, contigo?” Nuestra Senora realmente nos ama a cada uno de nosotros, como ama a su propio Hijo Divino. Nuestra Senora de Guadalupe esta en nuestras vidas para protegernos, consolarnos, guiarnos, ayudarnos en todas las vecisitudes de esta vida. Que bendecidos nosotros, con una madre tan buena, tan generosa, llena con tanto amor.
Yo no soy mexicano, ni por sangre ni por raza, pero por la gracia de Dios, yo soy Guadalupano. Desde los dias en el seminario, Dios me guio a una devocion a la Virgen de Guadalupe, con el deseo de aprender espanol para servir a su pueblo amado. Despues de mi ordenacion como sacerdote, por mas de veinte anos ejerciendo ministerio con los Hispanos, yo vine a apreciar aun mas el poder, amor, intercession y proteccion de la Vigen de Tepeyac. En el ano 2002 yo tuve el gran privilegio de estar en la basilica de N.S. de Guadalupe, el 31 de Julio, cuando el Papa Juan Pablo II canonizo a San Juan Diego. Era un evento lleno de tanta alegria. El pueblo recocijo tanto sabiendo que era un santo en el cielo cuyo sangre es la misma sangre que corre en las venas de todos los indigenos y mexicanos. Ustedes tienen no solamente su madre celestial amandolos en el cielo, pero tambien tiene un Santo, Juan Diego, que comprende su vida, su cultura, sus aspiraciones y sus sentidos.
Por ningun otro pueblo Maria ha dejado su imagen. Tanto ella les quiere. Y dejo su imagen en la tilma de Juan Diego, para que el pueblo de todas las generaciones podian sentir que ella esta cerca con ellos por todo lo que pasa en esta vida. Todos nosotros estamos pasando por tiempos dificiles, especialmente los pobres y los inmigrantes simplemente tratando de vivir una vida buena, buscando trabajo para el bienestar de sus famlias. Todos nosotros somos hermanos en Cristo, y yo doy gracias a Dios por la presencia de todos los inmigrantes aqui, porque traen con Ustedes los valores de su cultura para enriquecer a todos nosotros: fe en Jesucristo, amor por la familia, respeto para la vida, y una gran devocion a Nuestra Madre Celestial. Estos son los valores que este pais de Los Estados Unidos de Norteamerica necesitan mas de todo. Mirando a la Virgin Morena saben que ella esta con Ustedes en las pruebas y sufrimientos de esta vida, y que les ama como a su hijo divino. Nunca desanimen ni pierden esperanza
La iglesia nos recuerde en este tiempo de Adviento que estamos en peregrinacion por esta vida. Nuestro destino es el cielo, y no necesita papales para vivir en el reino de Dios ni para entrar el el cielo. La procession de la Catedral hasta aqui nos recuerde que estamos en peregrinacion. Estamos preparando en este tiempo de Adviento no solamente para celebrar la primera venida de Jesus en su nacimiento, pero tambien estamos preparando para recibirle en su Segunda venida cuando viene a juzgar a los buenos y los malos, o cuando viene a juzgarnos en la hora de nuestra muerte. Fiel a Maria, y con devocion a nuestra Madre Celestial, no debemos tener miedo cuando viene Jesus, pero debemos estar listos para recibirlo con amor y alegria, porque Nuestra Senora esta con nosotros. No tengan miedo. No soy yo, su Madre, con Ustedes? Yo soy su Madre piadosa. Gracias Senor Jesus por el don de su Madre como nuestra Madre.